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Bogotá, Colombia

‘Ponemos en la balanza lo mejor para los empresarios y para la ciudad’

22 Mayo, 2018

Mónica de Greiff, presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá, habla de los 140 años de la CCB. El 6 de octubre de 1878, la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) nació como vocera de los comerciantes y de los ciudadanos de la capital. Han pasado 140 años durante los cuales se ha consolidado como una organización de carácter cívico con alta influencia en temas decisivos de ciudad y de país.

Las personas del común no lo saben, porque ven la entidad como la oficina de registro de los comerciantes, que es apenas una de las tareas que cumple, pero a lo largo de su historia ha influenciado decisiones claves. Entre ellas, la creación de la Empresa de Acueducto, a comienzos del siglo XX, así como del Banco de la República, de la Contraloría General y de la Superintendencia Bancaria (hoy Superintendencia Financiera).


La actual presidenta de la CCB, Mónica de Greiff, habló con EL TIEMPO de la historia y del futuro de esta organización que hoy goza de reconocimiento y prestigio internacional por los programas que ha creado para conectar a empresarios y ciudadanos.

¿Qué significa llegar a 140 años?

Es un orgullo que una entidad tenga 140 años y sea una institución que perdure, que tenga el foco preciso de ayudar a los empresarios y a la ciudad a generar valor. Una entidad que nunca ha estado al vaivén de la política, sino que realmente está concentrada en su labor de ayudar a los comerciantes. Los ayudamos a todos en igualdad de condiciones.

¿Cómo empezó la historia de la Cámara?

El 6 de octubre de 1878, a la 1 de la tarde, se creó la Cámara de Comercio, como una entidad vocera de los comerciantes y de los intereses de los ciudadanos. Desde ahí ese enfoque ha perdurado. No hablábamos de registro, nadie se lo había imaginado.

¿A qué se dedicaba?

A ayudar a los comerciantes en su actividad, a salvar diferencias, a que pudieran arreglar problemas que tenían entre ellos, a que se respetaran los contratos, a que no se hiciera daño por un comerciante a los ciudadanos. El 11 de enero de 1879 sale a circulación El Economista, el primer medio de divulgación de la Cámara. En agosto de 1904 (por la guerra de los Mil Días se habían interrumpido las actividades) esta se reorganiza y decide que debe incidir en las grandes decisiones que se tomen en el país. Ese mismo año se convierte en consultora del Gobierno Nacional.

En 1949, la CCB tenía su sede en el Edificio Escobar, ubicado en la carrera 7.ª con calle 17. Foto cortesía CCB
Foto: Cámara de Comercio de Bogotá

¿Es el primer hito de la Cámara?

Sí, pero hay otro: la Cámara impulsó y ayudó a que se creara una empresa que
manejara el acueducto en Bogotá y toda la parte de alcantarillado, por temas de salubridad, de equitativa distribución del agua y, además, porque esta era totalmente contaminada y se requería que se decidiera urgentemente sobre ese asunto.

¿Hay otro hito en temas de ciudad?

En 1920, con Nemesio Camacho como presidente, empieza a impulsar el tema del transporte de mercancías. Pero en 1918 fue el primer pleito entre dos empresarios por unas máquinas de escribir. Fue el primer arbitramento que hubo en la ciudad. En 1923, la Cámara también impulsó la creación del Banco de la República. Nemesio Camacho empezó a tener contactos con otras cámaras del mundo, sobre todo europeas, y la de Estados Unidos, para que hubiera siempre intercambio de información, buenas prácticas, y eso es una cosa que hoy la Cámara también mantiene.

Bogotá Music Market, que se realiza anualmente en Bogotá.
Foto: Cámara de Comercio de Bogotá

¿Cuándo asume el registro de los comerciantes?

En 1931 fue la primera vez que el Gobierno Nacional dijo que las cámaras de comercio podrían llevar el registro mercantil de todas las empresas que se creen en su territorio. Esa función cambia totalmente a las cámaras de comercio, es una función del Gobierno Nacional, pero se la delega a un ente privado, y eso es muy importante, llamativo y es el grado de confianza máximo.

¿Por qué el interés de la Cámara a lo largo de su historia en el desarrollo de la ciudad?

Porque en la medida en que al empresario le vaya bien y que las empresas sean fuertes se genera valor en la ciudad; y los empresarios cada vez van a necesitar más infraestructura, un entorno mejor para hacer los negocios, para hacer crecer su empresa.

La Cámara, como vocera de todos, tiene que poner en la balanza lo mejor para los empresarios y lo que genere valor para la ciudad, y se mete en las grandes causas, que tienen que ver con la infraestructura, mejoramiento de servicios, hoy en día de conectividad, de facilidades para importar y exportar, todo lo que tiene que ver con la innovación. Todo lo que haga crecer a las empresas de cualquier índole, sin importar el tamaño y sin importar qué hacen. Por eso la Cámara tiene la Feria de Arte de Bogotá (ArtBo), porque las industrias creativas generan mayor valor y mejoran la calidad de vida de la ciudad y de su entorno.

"Todo lo que beneficie el entorno de la ciudad para que la gente esté dedicada a sus negocios nos preocupa"

¿Cuáles son las apuestas hoy?

Seguridad, transporte, medioambiente. Fuimos los primeros en señalar que se debe poner mayor puntaje para que los buses no sean solo de diésel, uno no puede estar de espaldas a esto. Todo lo que beneficie el entorno de la ciudad para que la gente esté dedicada a sus negocios y los pueda hacer fácil y no tenga que pelear con todas las externalidades nos preocupa y lo hacemos.

Además, aquí hay una apuesta de ciudad muy grande, que es la especialización inteligente, cuáles son los cinco sectores que se dan bien en Bogotá, que le aportan, y que la Cámara, con los recursos que tiene, que no son infinitos, le puede apostar para que ese entorno mejore.

Ahí están las industrias creativas como el Bogotá Music Market (BOmm), o el Biopolo, porque Bogotá tiene la parte química adelantada que es biofarma, cosméticos; tenemos también un clúster de salud para el mejoramiento del entorno.

¿Qué llevó a la Cámara a consolidarse?

Ha sido un proceso, y ha ido abriendo puertas. Por ejemplo, en el tema de internacionalización, la importancia de trabajar con otras cámaras, la importancia de saber en qué se avanza en el mundo entero y comparar, eso ayuda a poder recomendar al Gobierno, tanto local como nacional, sobre temas importantes para el empresariado: cuáles son las buenas prácticas que hacen en otras partes del mundo y podérselas poner a disposición a los empresarios de la ciudad.

Existe la percepción de que el empresario no se mete con la ciudad...

El 90 por ciento de las empresas en Bogotá son microempresas, son pequeños negocios atendidos por su propietario y familia, que si va a participar en algo o va a una reunión, tiene que cerrar el negocio. Entonces es un poco alejado. Por eso es tan importante hoy que tenga otras maneras de conectarse, de saber qué está pasando en su entorno; antes no había esa posibilidad, hoy sí.

Hoy lo puede encontrar perfectamente por internet, por teléfono, por whatsapps. Tenemos mucha más cercanía con el empresario. El reto grande de la Cámara es lograr que ese 90 por ciento se interese, pero también el reto es oír a ese empresario pequeño que no puede estar todo el día con nosotros.

"Nuestro reto es que se pueda exportar más, que los productos bogotanos se reconozcan como de gran calidad"

¿Qué significa la Cámara en el contexto internacional?

Es la Cámara de Comercio más grande de Iberoamérica, eso incluye España y Portugal. Somos líderes en varias cosas y somos consultados por otras cámaras, especialmente de Centroamérica y de Suramérica. Hemos exportado nuestro modelo de registro a Honduras, Santo Domingo (República Dominicana) y estamos en conversaciones con Nicaragua. También hemos exportado sistemas específicos como las plataformas creativas, como el BOmm; ahora nos pidieron en Chile que querían hacer algo parecido y lo hemos llevado como modelo a otras cámaras, porque no tenemos ningún problema en que lo adopten. Nosotros hemos tomado de la Cámara de México temas empresariales, de aduanas, de intercambios comerciales y conferencias de tratados de libre comercio.

¿Cuál es el futuro después de 140 años?

La Cámara tiene oportunidades todavía inmensas en temas de comercio. Impulsarlo en lo internacional y que Bogotá y la región exporten más.

¿Es el reto principal?

Nuestro reto es que se pueda exportar más, que los productos bogotanos se reconozcan como de gran calidad. Es todo el proceso que hemos hecho de especialización inteligente, que se traduzca en más y mejores empresas. El reto grandísimo nuestro es que los clústeres funcionen y tengan proyectos específicos, donde realmente la fortaleza de ser empresas de esos sectores se consoliden cada vez más. El 50 % de microempresas duran entre 4 y 5 años; la idea es acompañarlas a que pasen ese tiempo y se consoliden.

¿Ha sido difícil mantener la independencia política?

No. Por el contrario, en la Cámara el tema político no es latente. Jamás ha interferido con nuestro buen desarrollo.

Finalmente, ¿cuál otro hito de la Cámara destaca?

Ágora Bogotá, poderle entregar su construcción a la ciudad, eso la posiciona. Cada vez se está volviendo más conocido; de hecho, ya tenemos eventos confirmados para el 2024, pero hay que salir a buscar más, a que Bogotá se posicione como una ciudad especial para hacer turismo de negocios, donde podamos brindar cada vez mejores servicios.

Estamos haciendo ahorita todos los proyectos y programas de lo que vemos para Bogotá 20-25 y cómo serán esas mediciones y metas que tenemos para lograr.

Fuente: http://www.eltiempo.com